Los ciberdelitos son actividades delictivas realizadas a través de medios digitales, como ordenadores, redes, o dispositivos conectados a Internet. Con la creciente digitalización, los ciberdelincuentes han encontrado formas cada vez más sofisticadas de explotar vulnerabilidades tecnológicas y humanas para obtener beneficios económicos, causar daños o acceder a información confidencial. La ciberdelincuencia no solo afecta a individuos, sino también a empresas, gobiernos y organizaciones internacionales, generando consecuencias legales, económicas y sociales graves.